sábado 23 de julio de 2011

Como Arboles . MB


Quién hubiera dicho que estos poemas de otros
iban a ser míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
sino por una vida
al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde la letra en que los puse

hay fantasmas de carne
otros de hueso también los hay de lumbre y corazón o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse a secar
a vivir a gozar
a morirse

pero además está lo que advertí de lejos
yo también escuché una paloma que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso que era de otras infancias
yo también gemí un sueño que era de otros amores

así pues desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles con nidos o sin nidos 
poco importa 
no me dieron envidia sino frutos 

esos otros están
aquí
sus poemas
son mentiras de a puños
son verdades piadosas
están aquí
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di
hombres que miran tierra y cielo y a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran con la pobre mirada que les di
son otros que están fuera de mi reino claro

           estoy en ellos
pero además
a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amara veces 
odian lo que estoy odiando 
de pronto me parecen lejanos
tan remotos que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto

y otras veces en cambio
 los presiento tan cerca que miro por sus ojos y toco por sus manos
y cuando odian me agrego a su rencor y cuando aman me arrimo a su alegría
quién hubiera dicho que estos poemas míos iban a ser de otros.