viernes, 12 de junio de 2015

cenizas.



Tengo la noche encendida.

En la inmensidad de este cielo oscuro,
una fogata se deja ver tímida,
como un cocuyo que tímidamente sabe que ilumina.
Invade con pequeños rayos mi cuerpo estéril;
YO!, que soy la negrura del vacío.

Inocente intenta la transformación de mis sentidos.
Eligiendome con sus llamas,
desde la eternidad me llama.

Me he dejado vencer. 
Me

he

dejado

vencer.



No hay comentarios: